Atención Psicológica a la Salud de niños, niñas y adolescentes

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Padre preocupado por su hijo¿QUÉ LE OCURRE A MI HIJO?   



Cuando a un niño o adolescente le ocurre “algo” normalmente es apreciado por las personas de su entorno: sus seres queridos (familia y/o amigos), su ámbito de “trabajo” (la escuela o instituto) y por las personas que comparten su tiempo de “ocio” (extraescolares, deportes, etc.).  Esto ocurre igual que con los adultos, si algo va mal otras cosas van mal.

   La dificultad con la que se encuentran los padres y/o madres es que con los niños sabemos que les ocurre algo pero no saben, no pueden o no quieren explicarlo.   Pero sí lo demuestran con cambios en sus rutinas habituales.  También nos puede ocurrir que sean otros los que nos pongan sobreaviso de que algo está pasando (profesores, padres de otros niños, etc.).  Y esto es todavía más difícil, ya que ni nosotros, como padres y responsables, hemos dado “importancia” a eso que estaba pasando.

    Una vez un colega me dijo: “tenemos que estar alerta cuando un niño tiene problemas continuos en el comer, dormir o en jugar.  Lo que es cierto es que los cambios repentinos de conductas, rutinas y/o estados de humor en los niños y adolescentes nos tiene que hacer pensar que algo está pasando que le puede estar provocando malestar o sufrimiento.

 Por todo esto “PSIdudas, consulta” ofrece la Consulta inmediata vía web o mail y, posteriormente, la Consulta de Orientación inicial donde, desde una perspectiva global, se hace un primer análisis del niño y su entorno para ver por dónde hay que indagar o intervenir.  No tenemos que olvidarnos que cada persona es un mundo, y que tenemos que valorarlo así, ya que lo que para uno significa blanco para otro puede significar negro, con todo lo que ello conlleva.

Cuando los padres crean que a su hijo le ocurre “algo”, mi recomendación es la siguiente:

    1. Descartar Patologías Físicas: mediante la visita al equipo de salud correspondiente (pediatra y/o enfermera pediátrica) ya que siempre se tiene que realizar una exploración física para descartar patologías fisiológicas que se estén expresando mediantes estos cambios.
    2. Si está descartada la patología física (o si habiéndola se necesita una orientación de cómo manejar la situación): Consulta de Orientación para, según las necesidades del niño y la familia, delimitar la situación y consensuar la mejor manera de abordarla.  Para ello suele ser necesario:
      1. Entrevista a los Padres.
      2. Entrevista al Niño.
      3. Aportación de datos por parte de la Escuela.
      4. Realización de Pruebas Específicas según el problema.
      5. Devolución de los Resultados a los padres y al niño.
      6. Consenso de Intervención a seguir: que pueden ir desde NO hacer nada, a unos consejos para que pongan en marcha los padres o una intervención específica con toda la familia o derivación a otros profesionales.

No debemos olvidar que siempre se puede realizar una consulta de Segunda Opinión para conocer lo que otro profesional especializado considera.